El fiscal Alexander Argüello brindó detalles del trágico accidente ocurrido sobre la ruta PY03, en el Departamento de San Pedro, donde perdió la vida el médico José Reyes Barboza, de 28 años. El joven profesional se encontraba en pleno cumplimiento de su labor, trasladándose a su segunda guardia médica del día, ubicada a más de 150 kilómetros de distancia de su primer lugar de trabajo.
Reyes Barboza había culminado una extensa jornada laboral en un hospital de Asunción y se dirigía a otro centro asistencial en San Estanislao (Santaní), una realidad habitual para muchos médicos del país, quienes deben asumir guardias seguidas y recorrer largas distancias por rutas nacionales, con el consecuente desgaste físico y mental.

El accidente ocurrió el último sábado en el distrito de 25 de Diciembre, cuando la camioneta que conducía el médico impactó violentamente contra un ómnibus de larga distancia que transportaba a unos 30 pasajeros. El choque fue fatal para el joven profesional.
Según las primeras informaciones, el cansancio acumulado tras horas de trabajo y el extenso trayecto por carretera pudo haber influido en el siniestro. Se presume que el médico habría sido vencido por el sueño mientras conducía.
- “El médico viajaba solo, salía de su guardia en Asunción y se dirigía a Santaní para continuar trabajando. El impacto fue lateral y el conductor del colectivo ya no tuvo margen para maniobrar”, explicó el fiscal Argüello en declaraciones a radio Monumental 1080 AM.
De acuerdo con el informe policial, Reyes Barboza conducía una Hyundai Creta, color gris, cuando colisionó con un ómnibus de la empresa La Ovetense. Los pasajeros del bus y el conductor, Víctor Hugo Sperati Mendoza, resultaron ilesos.
Tras el hecho, el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) emitió un comunicado denunciando no solo la inseguridad vial en el norte del país, sino también las condiciones laborales que obligan a los profesionales de la salud a realizar guardias consecutivas y traslados de más de 100 o 150 kilómetros, exponiendo su vida para cumplir con el sistema sanitario.
El gremio advirtió que en apenas tres días ya se registraron dos médicos fallecidos, y reiteró su llamado a las autoridades para revisar con urgencia tanto la seguridad en las rutas como la organización de las guardias médicas, a fin de evitar que el ejercicio de la profesión siga cobrando vidas.
💚 ¡Unite a nuestro canal de WhatsApp y recibí las noticias al instante!
Unirme ahoraFuente: Última Hora
Este trágico desenlace no puede seguir siendo tratado como un hecho aislado ni como una simple fatalidad vial. La muerte del joven médico expone con crudeza una falla estructural del sistema de salud, donde profesionales son obligados a cubrir guardias consecutivas, recorrer más de 100 o 150 kilómetros por rutas inseguras y trabajar en condiciones de agotamiento extremo, sin protocolos reales que protejan su integridad.
Las instituciones responsables —autoridades sanitarias, entes reguladores y el propio Estado— no pueden seguir mirando hacia otro lado mientras el cumplimiento del deber se convierte en una sentencia de riesgo. La falta de planificación, de control de cargas horarias y de políticas que garanticen traslados seguros también mata. Cada profesional que pierde la vida camino a una guardia es una alerta ignorada y una responsabilidad que debe ser asumida.
Cuidar la salud de la población empieza, necesariamente, por cuidar la vida de quienes la sostienen.


