Un paso a la vez: una llamada a la solidaridad por los niños que enfrentan cáncer oseo

También ↓

Compartir

Aunque los hechos aquí relatados fueron publicados por el MSPBS en septiembre de 2023, la lucha de muchos menores afectados y de sus familias continúa, incluso de quienes trata la mencionada información. Hoy más que nunca la comunidad puede marcar la diferencia con acompañamiento, información y sobre todo solidaridad en cuanto a economía se refiere, ya que algunos deben abandonar el país para mejorar su calidad de vida y/o su recuperación total.

Febrero, último domingo de vacaciones: Ana volvía ilusionada al colegio tras celebrar su décimo cumpleaños. Una noche, un dolor de rodilla detuvo su rutina: la mochila quedó apoyada y el uniforme colgado. En las urgencias del Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Nú” comenzaron las pruebas. El diagnóstico fue duro: osteosarcoma, el cáncer óseo más frecuente en la infancia.

Imagen creada por IA

Ana (nombre ficticio) inició tratamiento en el departamento de oncohematología. En paralelo, Juan, de 6 años, también diagnosticado con osteosarcoma, avanzaba en la recuperación tras un primer trasplante óseo. Ambos llegaron por dolores en la rodilla que los adultos habían interpretado como molestias pasajeras; detrás de esas quejas estaba una enfermedad que exige diagnóstico inmediato y atención multidisciplinaria.

Los especialistas del “Acosta Nú” realizaron cirugías de preservación de miembro. En el caso de Ana, se practicó un trasplante parcial de fémur con aloinjerto óseo —suministrado por el Banco de Tejidos del Centro Nacional de Quemaduras y Cirugías Reconstructivas (CENQUER)— junto con fijación por placas y tornillos. Los médicos señalan que la reconstrucción puede hacerse con autoinjerto, aloinjerto o, si no es posible, con prótesis especiales; la decisión depende de factores como la localización del tumor, si hay afectación de vasos o nervios, la extensión tumoral, la existencia de metástasis y la disponibilidad del injerto.

“Yo no sé de quién es el hueso que ayudó a mi hija, pero le salvó la vida”, dice la madre de Ana, abrazando el peluche de su hija, y subraya la importancia de la donación de tejidos: gracias a ese gesto, hoy existen opciones de cirugía que antes no eran posibles en el país. Ambos niños, durante su internación, recibieron apoyo escolar en el hospital que les permitió continuar con sus tareas y avanzar en salud y educación.

El Dr. Jorge Vera, traumatólogo infantil del hospital y parte del equipo que realizó las primeras intervenciones de este tipo en el centro, recuerda que el osteosarcoma aparece con mayor frecuencia en los huesos largos —el 50% alrededor de la rodilla— y puede metastatizar con rapidez, por lo que el diagnóstico y el tratamiento oportunos son fundamentales. El tratamiento típico combina quimioterapia, cirugía oncológica (con preservación del miembro o, en casos extremos, amputación) y posteriores terapias adyuvantes y fisioterapia.

Es importante destacar que los procedimientos quirúrgicos, diagnósticos, terapéuticos e internaciones en el “Acosta Nú” no representan costos para las familias usuarias – no se menciona medicamentos -, y que la infraestructura y la calidad humana del equipo médico fueron resaltadas por los padres como factores clave en el proceso.

💚 ¡Unite a nuestro canal de WhatsApp y recibí las noticias al instante!

Unirme ahora

🤝 ¿Cómo ayudar? Un llamado a la solidaridad

Quienes deseen ayudar pueden hacerlo de manera directa y cercana, contactando con familiares de niños y niñas que padecen osteosarcoma u otras enfermedades oncológicas, para conocer en qué se puede colaborar y acompañarlos en este camino.

También es posible acercarse al servicio social del Hospital “Niños de Acosta Ñu” o vincularse con organizaciones locales que trabajan con pacientes oncológicos pediátricos.

Escuchar, acompañar y tender una mano puede marcar la diferencia.
La solidaridad organizada convierte el dolor en esperanza.

spot_img