Más de 7.000 jóvenes que participaron en la XXVIII Peregrinación Juvenil a Caacupé manifestaron su rechazo contundente a la corrupción imperante en el Gobierno, denunciando que se priorizan salarios y beneficios para unos pocos en lugar de invertir en salud, seguridad y transporte público.
Con ímpetu y unidad, la peregrinación juvenil reunió este sábado a jóvenes de casi veinte diócesis para la misa de las 19:00 y la posterior lectura del manifiesto. Aunque hubo momentos de oración y reflexión, la consigna dominante fue la crítica firme a las prácticas clientelistas y corruptas que, aseguraron, agravan la inequidad social.

En el documento, los jóvenes condenaron “con fervor la corrupción imperante en este Gobierno porque solo los corruptos son capaces de repartir salarios exorbitantes sin fundamentos, en vez de destinarlos al bienestar del pueblo: salud, educación, seguridad y transporte de pasajeros”. Reprocharon que mientras la mayoría “se rompe la espalda para llegar a fin de mes”, ciertos sectores reciben privilegios injustificables.
El manifiesto incluyó la contundente afirmación —que encabezó la protesta— sobre los “sobres de dinero”: un símbolo, dijeron, de impunidad y de una cultura política que no ofrece explicaciones creíbles. Además, denunciaron la práctica de favorecer a empresas amigas a través de licitaciones y contratos que benefician a la parentela y al entorno empresarial del poder.
Los jóvenes también repudiaron la narcocultura instalada en el país y cuestionaron al Congreso Nacional: “Hace tiempo dejó de ser ‘Honorable’ y se volvió ‘Deplorable’”, expresaron, ante lo que consideran normalización de delitos, intercambio de cargos y protección entre aliados.
Sin perder de vista las demandas sociales, exigieron salarios dignos para el personal de salud, mayor inversión en medicamentos y acceso real a tratamientos oncológicos. Reclamaron, igualmente, más y mejores centros y profesionales para atender la salud mental y las adicciones, áreas que consideran desatendidas pese a su urgencia.
La juventud recordó la falta de oportunidades laborales y denunció el nepotismo: “¿Hasta cuándo las funciones públicas serán un regalo para sobrinos, hijos y amigos?”, se preguntaron. También hicieron autocrítica y llamaron a la Iglesia a no permitir que algunos se aprovechen de los más vulnerables: “Apelamos a laicos y religiosos a ser guardianes de nuestra comunidad”, instaron.
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Unirme ahoraComo nota positiva, valoraron los logros deportivos y académicos de jóvenes paraguayos en el exterior y celebraron a quienes en las calles y en instituciones educativas no permanecen en silencio ante las injusticias.
Principales reflexiones del manifiesto
- Temor. Solo los corruptos temen a una generación Z autoconvocada.
- Mafia. Solo los corruptos se organizan para estafar a los más vulnerables con mecanismos como los “pagarés”.
- Impunidad. Un crimen parece dejar de serlo cuando involucra a los poderosos.
- Privilegio. El acceso a cargos públicos sigue siendo moneda de cambio para familiares y amigos.
- Despilfarro. No necesitamos eventos ornamentales si hay niños con hambre, hospitales sin insumos y adultos mayores sin protección.
La jornada concluyó con un llamado a la movilización cívica responsable y a mantener viva la voz crítica de la juventud hasta que la transparencia, la justicia social y la inversión en políticas públicas de verdad sean una prioridad. (KAG)
Fuente: Última Hora


