El XI Congreso Diocesano de la Renovación Carismática de la Diócesis de San Lorenzo se llevó a cabo este sábado 10 y domingo 11. El tinglado de la Escuela Franklin Delano Roosevelt fue la sede de este encuentro anual en el que participaron 1000 personas aproximadamente, bajo el lema “Familia Paraguaya: Restaura tus raíces por la unción del Espíritu Santo e impulsa una nueva evangelización”.

El evento de fe fue desarrollado en un ambiente de mucha paz que se sintió a lo largo de los dos días que duró el encuentro de los carismáticos de la diócesis, según Apolonia Giménez coordinadora de la Renovación fue un encuentro de hermanos convocados por el espíritu santo, “Este congreso viene siendo la gran fiesta del movimiento de la renovación, es una oportunidad para celebrar todos los hermanos de la diócesis convocados por el Espíritu Santo, para conocernos, para convivir con otros hermanos; y por supuesto Jesús es el centro de nuestra fiesta”.
Los temas fueron desarrollados por diferentes personas entre ellas, el padre Pablo Rojas que fue el que abrió las reflexiones el sábado con el tema “En el seno de una familia, la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios”. La misa de cierre del primer día estuvo a cargo de Monseñor Digno Benítez vicario general de la Diócesis de San Lorenzo
En el segundo y último día del congreso estuvieron entre otros el padre Vicente Segovia que desarrolló el tema “”La Virgen de Nazaret tuvo una misión única en la historia de la salvación, concibiendo, educando, y acompañando hasta su sacrificio”.
Grupos de otras diócesis también vinieron a compartir el evento, como ser de las ciudades de Caacupé, Caaguazú entre otros, quienes manifestaron su complacencia por estar en el encuentro según nos dijo vía telefónica Apolonia Giménez coordinadora de la renovación de la diócesis de San Lorenzo
El cierre del congreso fue con la misa de sanación celebrado por el Padre Ariel Rumich asesor espiritual de la Renovación Carismática de la Diócesis de San Lorenzo. En el cual se hace la imposición de manos buscando la sanación espiritual y en consecuencia la sanación corporal.